domingo, 25 de mayo de 2014

Uno crece y el juego se vuelve más serio

Una cuando es chiquita se cría en la casa de Barbie, entendes? Y una siempre piensa que es Barbie, y qué pasa? una sueña con salir de la casita de muñecas, y qué? encontrarte con el principe, pero cuando uno crece se da cuenta que no es ni Barbie, ni encuentra al Ken.
A los diez años, la vida es un cuento previsible, los malos son feos, infelices y terminan mal; los buenos son lindos,  felices y comen perdices. Tambien es un juego donde los hijos son muñecos o peluches, uno juega a ser mamá, al ama de casa... pero cuando crecemos, vemos que la vida no se ajusta a ese juego infantil