domingo, 18 de octubre de 2015

Hoy son de esos días en lo que la ausencia se siente más que nunca. Fecha, que siempre esperábamos con ansias. Fecha en la que hacer tal cosa era muy normal. Fecha en la que te das cuenta que la ausencia de alguien que te importa, puede quitarte las ganas de todo, inclusive las de vivir.
Levantarme y no tener tu mensaje, no poder sentirme completa, saber que no te voy a ver ni hoy, ni mañana, ni nunca más. Levantarme y saber que nunca más te voy a volver a tocar. Es horrible saber que llega la tarde y no vas a estar para decirme " veni a casa, apúrate". Y la verdad es que siempre terminábamos peleando por alguna pavada, siempre yo de mal humor, mala cara pero siempre juntos, en nuestro propio mundo, del que ya no existe. Y estés donde estés, espero que estés pensando en nosotros, en lo que fuimos, estés extrañándome, como yo te extraño y con ganas locas de volver a hacerme vivir.
Y no sé qué duele más si irse y saber que capaz que te perdes la oportunidad de verme cambiar, o si irme y saber que fui yo quien te alejó. Porque hoy son de esos días en los que te extraño más que nunca y no te das una idea de cuánto me duele el que está en el pecho izquierdo. Hoy no es uno de esos días en los que mi sonrisa es verdadera y sin dolor. Mi sonrisa es forzada (por vos).

Este día no es como los demás. Hoy no me queda un hombre esperando en su casa, que yo vaya; mirando la tele en el sillón, mirándome mientras abro la puerta, con esos ojos que me daban tanta seguridad. Hoy, hay   cataratas que parecen no querer parar y diciendo, inconscientemente, un por qué. Y lo entiendo, porque sé que yo fui quien te dio las excusas para que te alejes, pero vos nunca quisiste quedarte tampoco.

sábado, 17 de octubre de 2015

Me siento necesitada: de su voz, de sus palabras silenciosas, de sus miradas, de sus caricias, de sus besos, de su histeria, de su manera de volverme loca. Desquiciarme hasta querer golpearlo y aún así no tocarle un pelo. Me siento necesitada de él, quizás necesito una dosis pero no de morfina sino de su amor, de él, de su olor, de sus manos en mi piel. Simplemente, lo necesito a él para sentirme viva, sentir que puedo seguir y que no quedarme estancada.Necesito que despiertes a mi lado, necesito que me mires de la misma manera en que yo lo hago... y, si te dijera todo lo que necesito, la lista no acabaría así que simplemente lo resumiré en: te necesitaba a vos, conmigo ... siempre.
A base de volverme fría y cerrada me construí un iglú en la tierra de nadie, abrigada con recuerdos y lamentos, sobreviviendo a base de pescar pescados, regurgitando mi propia indiferencia; una de las comidas más rápidas que provoca la muerte más lenta. Lo único que pasaba por ahí era el tiempo, con una pistola que no disparaba balas ni bengalas. No soplaba dientes de león ni pestañas, solo palabras que se las llevaba el viento. Hasta que, una noche, llegó un huracán que llamó a la puerta antes de entrar y destruyó todo a su paso; mi pasado, mis miedos y mis tristezas. Ahora entiendo por qué los huracanes tienen nombres de personas…

viernes, 16 de octubre de 2015

Día en que solías abrazarme y en los cuales tus brazos eran los únicos que lograban abrigarme de esa ráfaga de viento que te helaba hasta el último hueso del cuerpo. Pero tus brazos ya no están, tu calor me falta y el mío se disipa en el viento que no hace más que recordarme la falta que me hacés...o no, mejor dicho, ese calor te lo llevaste vos vaya a saber uno a qué cama y con quién.
No sé si son las gotas de lluvia, o las lágrimas que brotan de mis ojos las que resbalan por mis mejillas, porque nuevamente los recuerdos me están jugando la peor de las jugadas. Soy un Rey -o reina como quieran llamarle- en Jaque Mate ¿Y sabés por qué? Porque solo hace falta un solo movimiento para terminar de partirme el alma en mil pedazos. Ah no, me olvidaba lo mucho que ya la tengo partida, porque mierda...mientras yo no paro de pensarte y recordar como una y mil veces, que quise enhebrar nuestros hilos para que la noche nos llevara aquel ayer en que todo era mil veces mejor porque no se trataba de un vos y yo por separado, sino un nosotros. Y como dije mientras a mí tu recuerdo me sigue atormentando, vos estás en no sé dónde pero solo, o con otra persona...dandole esos abrazos que yo anhelo, los besos que nunca nadie logró darme, los susurros al oído que tanto me erizaban la piel. Solo me pregunto ¿no extrañas todo esto? Lo dudo.
Y tengo solo una verdad para decirte, desde que te fuiste mi mundo se hundió y en él me hundo yo -no creo que te importe igual, pero a veces necesito soltarlo creyendo que quizás algún día te vuelva a importar y te sientas, por lo menos, un poquito culpable-, que desde que te fuiste no tengo nada. Nada más.
Mi sombra se convirtió en un suspiro. Mi piel en soledad. Mis abrazos, ternura, besos y amor ya no existen. Es darme cuenta que solo queda vacío y la vida se me escapa mientras alguien como un cruel enemigo -sin querer serlo- se queda con todo lo que yo, un día, creía que era mío.
Ahora, ¿Cómo llamo al olvido? Porque pasan los días y aún no llega.Así que ¿adivina quién sigue llamando al olvido, quién sigue contando estrellas que ya no brillan?
Este es el final que nunca quise, pero llegó, lamentablemente llegó.

Y solo tengo por decir que al menos me queda lo vivido...y un puto adiós que aún no está dispuesto a ser asumido.
Me gustan las películas de amor porque siempre fantaseo que algún día voy a poder vivir un amor de esos.Fantaseo, imagino y hasta me idealizo la vida con una persona que me quiera con la misma intensidad que suele quererse en las películas.
Pero que idiota, una película dura tan solo una hora o dos, ¿es posible resumir una historia en tan poco tiempo?
Aparte, está de más decir que esos amores solo quedan en las pantallas. Solo son actores que en sus casas tienen uno y mil problemas más que yo, y quién dice, quizás también sufren por amor. A veces me los imagino sentados en el sillón de su casa, tomándose 3 pastillas para calmar el dolor de cabeza y repitiendo una y mil veces el libreto para al otro día llegar al rodaje, dar una buena impresión, actuar, actuar, actuar y terminado todo, cobrar la plata que tanto hace falta en los tiempos de ahora.-como siempre-. Y ¿Después? Ahí se termina todo, no es más que un laburo.
Pero es increíble como nos compran haciéndonos ilusionar con que el amor existe, con que el hombre o mujer de nuestros sueños puede estar a la vuelta de la esquina cuando sabemos que muy pocas veces es así.
La realidad es la que estás viviendo ahora, quieras o no. Con desamores, engaños, traiciones...quizás también amores que duran y perduran, ¿por qué no?
Mi pregunta es ¿tendré yo la suerte de encontrar a alguien con quién el amor perdure? O será que solo encontraré a alguien a quien crea amar y en realidad no sea así, sino que la quiera si, pero solo eso. Es que a veces uno tiene tanto miedo a quedarse solo que termina creyendo "amar" a la otra persona en una de arranque, sin embargo, no es más que eso, miedo a la soledad disfrazado en un amor falso que intentamos sostener cada puto día de nuestras vidas.
Solo puedo verte en mis sueños secretos, profundos y callados, ya no formas parte de mi vida pero aún mi corazón no entiende que tiene que olvidarte, siempre te recuerda, siempre te tiene presente aún sin quererlo. Es como si te hubieras vuelto un capricho, te quiere todos los segundos de cada día. Te necesita, porque joder, lo habías mal enseñado y vaya que es difícil dejar ir algo -alguien- a lo que ya te habías acostumbrado.
   Pero tengo que olvidarte, y empezar actuar como vos lo hacés. Hacer como si nada hubiera pasado, como si dejarme ir no te doliera ni en lo más mínimo cuando a mí me costó un golpazo en el corazón más un alma partido a la mitad.
   E igualmente me prometí a mi misma desprenderte lento, suave, de un arrebato, día a día, pero no encuentro la salida. No se si algún día despertaré sin pensar en vos. Sin desear que seas vos el que esté al otro lado de la cama, quien esté mirándome dormir o a quien yo mire mientras duerma. Ya no voy a poder escuchar tus buenos días y eso me duele, tal vez estoy enferma, y no sé si algún día me libere de tu recuerdo. Cuando escuchaba a muchas de mis amigas decir: "no sé qué me pasa pero no me lo puedo sacar de la cabeza"; solo pensaba que era una idiota que se había obsesionado con una cara bonita, pero hoy entiendo que no es eso, porque caras bonitas las hay en todos lados pero tu cara, esa maldita y hermosa cara no la tiene cualquiera. Ningún otro chico es vos y eso es lo que me está enfermando. No creo que sea obsesión, pero es como si me hubieras hipnotizado. Con decirte que absolutamente todo, desde los nombres de las calles, hasta cada puta canción me recuerda a ti, creo que te das cuenta lo mal que me dejaste.
   No sabes todo lo que daría por ese abrazo, por sentir tu calor, por volver a llenar este vacío que tengo en el pecho. Me prometí olvidarte, volver a empezar, dejarte atrás, pero no he podido, y no sé si lo logre algún día. Lo intento y me odio por no poder borrarte de mi mente, por obstinarme en verte en alguna parte, es inútil, te sigo esperando. Sí como idiota que soy sigo teniendo esperanza, 
   Solo me queda sonreír, no porque quiera, sino porque no soporto la idea de que me veas con una mala cara y pienses que cuando te fuiste quedé destruida. Y quizás sí, me hayas dejado como las ruinas de Roma, pero ten en claro que jamás te lo voy hacer sabe
r.
 Hoy en día siento que no sé cómo olvidar, no sé cómo reparar la rotura de mi interior. No sé y ni me importa hacerlo, es como si prefiriera seguir acá queriéndolo a ver si vuelve. Y si no lo hace, supongo que...no lo sé, si no vuelve me sentiré más perdida de lo que ya me siento. Me dejó sin fuerzas, me tiró al suelo y me pisoteó mil veces como si no lastimara y por eso tengo miedo. No quiero que me rompa un poco más de lo que ya lo estoy. Bueno, digamos que ya no queda mucho por quebrar pero prefiero guardarme ese pedacito sano que queda en mí, cuidarlo como mi tesoro más preciado. 
   Ahora, por el momento prefiero hacer como si no tuviese corazón porque sino tienes uno, no te lo pueden romper y eso es lo que he aprendido. Que sí, que puede ser muy lindo pero no sabes lo que jode que te dejen de querer cuando vos lo único que haces es quererlo con cada latido de tu corazón.

Y no miento cuando digo que lo quise como nunca había querido a alguien, que estar a su lado era una de las sensaciones más hermosas que había sentido en mi vida. Podía experimentar esas "mariposas" de las que todos hablaban dentro de mi estómago, no...miento. No eran mariposas era un zoológico entero. Pero me llevé el porrazo de mi vida. 
No me dijeron que de la misma forma que quieres a alguien también tienes que olvidarte. Y que esa es la parte más difícil. Se le olvidaron decirme que aunque des tu corazón entero te lo pueden devolver roto, porque eso es el amor, es entregarle en solo un sentimiento el poder de destruirte a una persona confiando en que ella nunca lo hará. 

jueves, 15 de octubre de 2015

Lo peor es que ya no sé cómo frenar este sentir cuando es lo único que necesito. Te quiero tanto que me está doliendo...no sé si te estará pasando.
En estos días tuve que aprender a vivir sin vos. Tuve que aprender a querer de manera distinta que solo alguien llamada "distancia" me podría enseñar. Tengo que conformarme con palabras en vez de hechos, a valorar una llamada en el momento adecuado en vez de una caricia o un abrazo, a vivir sin tus labios que me calmaba en los peores momentos o me encendían siempre que podían.
Y no puedo, me dí dado cuenta que no puedo tenerte lejos, necesito tus labios, tus manos recorriendome, acariciar tu espalda, tu cuello, tu pelo, mirarte a los ojos tras un beso, tus dedos recorriendo mi columna, tus mimos, tus sorpresas, tu aliento, tu respiración agitada antes de un beso, tus tonterías, nuestros paseos, nuestras  charlas de reflexión, nuestras boludeces de chicos chiquitos, tus masajes, hacerte cosquillas...todo. Te necesito a vos y juro que no es cuestión de capricho sino de necesidad.
No sé cómo apagar ésta necesidad de vos, ni mucho menos como dejar de quererte.
Tampoco puedo vivir sin hacer todo eso, no me alcanza con hacer estas cosas solo un par de veces al mes. Te quiero al lado mío cada día de mi vida y no cuando la suerte esté de nuestro lado y quiera que podamos cruzarnos. Necesito sentir tu cuerpo, necesito tenerte cerca, saber que no me dejarás caer, que no habrá día en el que no sonría. Me intento autoconvencer de que pronto estaremos juntos, intento imaginar todos los días antes de dormir como será nuestra vida cuando vaya, pero no puedo, lo siento, sé que te prometí que te iba a dar tiempo y espacio, pero me cuesta horrores. Por muy fuerte que intente ser, me dí cuenta de que no soy tan fuerte como creía; me dí cuenta que la distancia no es para mí, y que es más puta que todas esas cosas que se acercan a ti. 
Te odio, porque te necesito. Y no es capricho, te necesito como mis pulmones necesitan del oxígeno para funcionar. 
Te odio, porque cada vez que te hiero, me duele el alma, pero no puedo retroceder, y no solo eso, sino que a vos también me lastimas, y te da exactamente lo mismo causarme una herida más. Y no sabes lo feo que es ver el desinterés hacía uno mismo de la persona por la que darías hasta tu propia vida.
Te odio, porque lucho por creer y confiar en vos, en que vas a volver, entregarte mi voluntad, pero el miedo es tan fuerte. Miedo a que te vuelvas a burlar de mí, a que me cambies...y sabés el terror que eso me da. Sufro fobia al abandono y remplazo, es algo que no soporto.
Te odio, porque tenés razón en tantas cosas que no quiero reconocer, y tan poca en otras que vos no querés admitir. Tus cagadas, sí eso ¿por qué no admitís de una buena vez que te comportaste como el pendejo más grande conmigo? ¿por qué no admitís que te pudieron más el rencor, el resentimiento y el orgullo? ¿por qué no admitís que si tanto me amas, me hubieras perdonado? No, esperá...mejor lo último no. No sé si mi corazón aguantaría otro puñetazo más de tu parte, mejor...callaté.
Te odio, porque el temor a que te acerques y me toques, no poder negar mis labios a tu boca, me hace sentir tan vulnerable. No quiero volver a ser la misma estúpida que con un par de caricias y palabras bonitas se vuelva a enredar en ésta historia que dudo tenga futuro, pero a veces, sin embargo, ...no lo puedo evitar. Es sentir tu tacto sobre mí de cualquier manera y que el corazón se me acelere. Mi cuerpo te exclama a todo segundo, pide de tus abrazos, de tus caricias, besos, mimos. Pide algo de vos, lo que sea, pero algo.
Te odio, porque ya no soy capaz de decidir que hacer sola, necesito tu voz, tus ojos acariciantes, tus suaves manos, tu calor que me hace sentir tan completa, aunque sea por un par de horas. Y no lo tengo, porque me equivoque, cometí un error que para vos es imperdonable, pero te lo digo hoy y te lo dije siempre: como te quiero yo, no te va a querer nunca nadie, sí...quizás encuentres millones de amores que te enseñen lo lindo que es querer, pero alguien que te quiera con la misma fuerza e intensidad con la que yo lo hago...no lo creo.

Te odio, porque te quiero solo para mí, no tu vida, no tu tiempo, tu amor...tan simple como eso, necesito que tu corazón me necesite tanto como el mío te necesita a vos. Necesito que me mires con los ojos con los que yo te miro. Y, principalmente, necesito que esta vez sea sincero...que no me lastimes y me mientas, que me quieras y valores mi amor de corazón. Que te nazca y lo sientas hasta en los huesos como me pasa a mí en este preciso momento.
Y al fin de cuenta, me doy cuenta que te odio sí, pero solamente porque amarte muchísimo es lo único que hago, y odiarte es la mejor manera de huir de vos.
Vuelvo a recordarte, ahogándome en nuestros recuerdos, en la almohada empapada de lágrimas, en tu olor aún metido en mi pecho, en el calor de tus brazos, en la profundidad de tu mirada. Me gustaría inundarme entre tus brazos, dejar de navegar a la deriva. Me gustaría volver a revivir esos recuerdos, hacer que ésta tormenta interior se termine, o al menos, que se calme.
¿Sabes? Vuelvo a recordarte y aún no sé por qué te fuiste. O sí lo sé, sé que fue mi culpa, pero tengo muy en claro que así como yo me equivoqué, vos también lo hiciste, y de que trate de convencerte que juntos, podíamos contra todo, pero no. Sólo me queda escribirte, mandar la carta a la luna y que ella te regale un suspiro y caricias.

No debería haberte recordado, no debería habernos recordado compartiendo las carcajadas que más felicidad desprendían del mundo; ni a ti, ni a mí, ni a las noches de películas, sofá, muchos besos y bueno, quizá no tanta película.
Y solo quiero decirte que si vuelvo a recordarte, no dudes en venir a buscarme y volvernos locos juntos, corriendo a pleno pulmón y gritando lo más fuerte que podamos.
Puedo entender que estés dolido, puedo entender que el rencor y el resentimiento invadan tu cuerpo, puedo entender que estés enojado, puedo entender que no quieras verme ni hablarme, puedo entender que me tengas bronca, puedo entender que estés decepcionado, puedo entender muchas cosas, pero lo que no entiendo y no voy a entender es como hiciste para olvidarte de todo lo que pasamos juntos, todos los besos, los abrazos, los mimos, las caricias, las llamadas por celular a la noche, las noches juntos, las promesas que nos hicimos, las horas de jugar de como nenes de 5 años por toda la casa, las visitas con tu y mi familia, las salidas a comer o al cine, los "te amo", los "Pipu"/"Titu"; no entiendo como se te fue el amor tan rápido, como no te duele separarnos, sé que fue mi culpa el que te fueras, pero intenté arreglarlo, intenté que te dieras cuenta que lo nuestro valía la pena, que si nos amamos, todo tiene solución, pero no, vos te dejaste llevar por todo lo malo, por tu orgullo, ese orgullo hijo de puta que cada vez nos aleja más.
No sé que hago esperándote, tal vez, porque me queda una mínima esperanza de que vuelvas conmigo, que vuelvas a abrazarme y a pedirme que me quede con vos toda la vida, y que esta vez sea cierto; pero una parte de mí quiere arrancarte para siempre de mi vida, quiere olvidarse de todo el daño que vos también me hiciste y me haces, porque no fui, la única que se equivocó (y siempre me voy a equivocar porque soy una persona), vos trataste de herirme a propósito, vos queres verme mal, y lamentablemente lo logras, lograste destruirme con cada palabra que me decías (ahora ya no me hablas directamente), lograste que quedara sin vida por dentro, seca, sin sentimientos, y me parece que si vos alguna vez amaste a una persona por más daño que te hizo, no tenes derecho a hacerla sentir así, pero lo entiendo (o trato) de entenderte, de ponerme en tu lugar (aunque ya lo estuve). Doles todo el tiempo, cada segundo que pasa, cada paso que doy es una pérdida de tiempo para mí por el solo hecho de que no te tengo a mi lado. Y después de todo, no sirvió de nada arrepentirme de todo lo malo que te hice, no sirvió de nada proponerme a cambiar, si vos te fuiste igual.

lunes, 12 de octubre de 2015

Una carta.

Pensé en hacerte una carta, como esas otras que tantas que nos hacíamos entre los dos para arreglarnos, sólo que ésta es diferente, ésta nunca te va a llegar y nunca nos vamos a arreglar, porque estas dolido, en realidad los dos lo estamos, porque ya no tengo tu confianza, porque ya no queres verme, porque ya no te importan los planes que teníamos juntos, en gran parte sé que fue mi culpa, cometí errores, eso no lo discuto, pero te amé y te amo con cada centímetro de mi piel, como nunca amé a nadie; y sé que vos también a mí, por eso no quería bajar los brazos, porque estas logrando y de hecho lo hiciste, cambiarme, como ningún otro hombre lo había hecho, es una lástima que no te des cuenta de eso, y de que yo me haya equivocado como lo hice.
Sé que por vos el mundo no va a terminar, pero sí se termina NUESTRO mundo, que veníamos formando, con obstáculos, como todos, pero siempre saliendo adelante. Esta vez, ya no es así, esta vez no vas a volver, no voy a sentirte más, no van a existir más tus caricias y abrazos, esos que tanta seguridad me daban; esos ojos que de solamente mirarlos, me llenaban de paz y de más ganas de vivir mi vida entera con vos.
No puedo volver el tiempo atrás para cambiar las cosas que hice mal, no puedo sanarte porque te encerraste en tu propio mundo, del que ya no formo parte, ese mundo que se desmoronó el día que nos perdimos.
No te espero porque sé que no vas a volver (miento, te espero de una forma que pensé que nunca lo haría), sé que tu orgullo es más fuerte que yo y que vos mismo, te conozco, o te conocía, porque nunca pensé que vos, que me llenas por completo, podías vaciarme con simples palabras.
Extraño todo de vos, tus caricias que me erizaban la piel, tus besos que hacían pasar tan rápido el tiempo; tus abrazos, que eran tan fuertes que me cortaban la respiración (el sufrimiento más hermoso de todos), tus mensajes de "buen día" que hacían que todo el día este con una sonrisa de oreja a oreja; y tus "buenas noches", que me hacían dormir más tranquila que nunca; tus "te amo" (como los extraño!) que me hacían la mujer más feliz y orgullosa de tenerte; me duele el pecho de solamente recordarte, de pensarte, de saber que seguramente vos no me extrañes como yo, y si lo haces nunca lo vas a saber porque ni siquiera me hablas, y eso duele, duele que ni siquiera me dejes verte para demostrarte como cambié por vos.
Aunque lo niegue te espero, y espero con ansias ese msj diciendo "te extraño, veamosno", "te necesito" y que dsp de vernos, todo vuelva a estar bien, no que la historia se repita; aunque dudo que ese msj llegue y la historia sea mejor que antes; aunque una parte de mí, se niega a dudar porque quiero que vuelvas, te necesito, cada parte de mí, te extraña
Día 1, sin él: siento que el mundo se cae a pedazos y yo me caigo con el.
Día 2, sin el: me duele cada palabra que dice, me duele cada lágrima que se me cae, y me duele cada centímetro de mi ser. No quiero comer, no quiero estar con nadie, solamente quiero y necesito estar con vos, pero vos .... no.
Día 3, sin él: me hablaron de vos y no puedo evitar llorar, acordarme de todo lo que pasamos juntos, lo que te amo y lo estúpida que fuí.
Día 4, sin él: hoy siento que puedo salir adelante, pero todo decae cuando volves con tus palabras, esas palabras que me atraviesan como balas en mi sien.
Día 5, sin él: Estoy empezando a distraerme, a tratar de pensar en como demostrarte lo mucho que te amo, sin ni siquiera hablarte, pero me cuesta tanto como seguir sin vos.
Día 6, sin él: miro tu foto y no dejo de hablarle, de pedirte por favor que vuelvas porque te necesito a mi lado.
Día 7, sin él: lo extraño, y cada minuto que pasa se me hace eterno y ruego con cada lágrima que vuelvas.
Día 8, sin él: anoche tuve una pesadilla, entre dormida te hablé, dsp de discutir, por fin dijiste eso que tanto necesitaba leer o escuchar, espero que sea una buena señal y deje de contar los días sin vos.
Día 8, "sin él" (por la noche): la felicidad de volver a tocarte me invade, vuelvo a respirar, aunque me cuesta un poco porque todavía queres seguir sin mí.
Día 9, sin él: te extraño, intento volver a verte pero es en vano... tus palabras siguen doliendo, pero trato de entender
Día 10, sin él: volvimos a lo mismo dsp de sentirnos bien juntos, me volves a destruir y a decirme que se terminó, volves a hacerme acordar de la mierda que fuí con vos. Hoy, mis pocas esperanzas decayeron, y mi dignidad esta por ahí, ya no la encuentro.
Día 11, sin él: todo sigue igual, sin hablarnos, sin saber nada del otro, trato de ignorar todo sobre vos, pero decaigo mucho y a veces no puedo evitar pensarte; te extraño cada minuto que pasa, un poco más
Día 12, sin él: otro día más que pasa sin vos, sin hablarnos, sin vernos, sin sentirnos; tendría que estar tratando de olvidarte, pero no hago más que pensar todo el tiempo en lo que estarás haciendo, con quien estarás, si estas bien ... si me extrañas ...
Día 13, sin él: hace 4 días que no hablamos, y dentro de 3 días cumpliríamos 9 meses, sinceramente, quiero desaparecer.