Lo peor es que ya no sé cómo frenar este sentir cuando es lo único que necesito. Te quiero tanto que me está doliendo...no sé si te estará pasando.
En estos días tuve que aprender a vivir sin vos. Tuve que aprender a querer de manera distinta que solo alguien llamada "distancia" me podría enseñar. Tengo que conformarme con palabras en vez de hechos, a valorar una llamada en el momento adecuado en vez de una caricia o un abrazo, a vivir sin tus labios que me calmaba en los peores momentos o me encendían siempre que podían.
Y no puedo, me dí dado cuenta que no puedo tenerte lejos, necesito tus labios, tus manos recorriendome, acariciar tu espalda, tu cuello, tu pelo, mirarte a los ojos tras un beso, tus dedos recorriendo mi columna, tus mimos, tus sorpresas, tu aliento, tu respiración agitada antes de un beso, tus tonterías, nuestros paseos, nuestras charlas de reflexión, nuestras boludeces de chicos chiquitos, tus masajes, hacerte cosquillas...todo. Te necesito a vos y juro que no es cuestión de capricho sino de necesidad. No sé cómo apagar ésta necesidad de vos, ni mucho menos como dejar de quererte.
En estos días tuve que aprender a vivir sin vos. Tuve que aprender a querer de manera distinta que solo alguien llamada "distancia" me podría enseñar. Tengo que conformarme con palabras en vez de hechos, a valorar una llamada en el momento adecuado en vez de una caricia o un abrazo, a vivir sin tus labios que me calmaba en los peores momentos o me encendían siempre que podían.
Y no puedo, me dí dado cuenta que no puedo tenerte lejos, necesito tus labios, tus manos recorriendome, acariciar tu espalda, tu cuello, tu pelo, mirarte a los ojos tras un beso, tus dedos recorriendo mi columna, tus mimos, tus sorpresas, tu aliento, tu respiración agitada antes de un beso, tus tonterías, nuestros paseos, nuestras charlas de reflexión, nuestras boludeces de chicos chiquitos, tus masajes, hacerte cosquillas...todo. Te necesito a vos y juro que no es cuestión de capricho sino de necesidad. No sé cómo apagar ésta necesidad de vos, ni mucho menos como dejar de quererte.
Tampoco puedo vivir sin hacer todo eso, no me alcanza con hacer estas cosas solo un par de veces al mes. Te quiero al lado mío cada día de mi vida y no cuando la suerte esté de nuestro lado y quiera que podamos cruzarnos. Necesito sentir tu cuerpo, necesito tenerte cerca, saber que no me dejarás caer, que no habrá día en el que no sonría. Me intento autoconvencer de que pronto estaremos juntos, intento imaginar todos los días antes de dormir como será nuestra vida cuando vaya, pero no puedo, lo siento, sé que te prometí que te iba a dar tiempo y espacio, pero me cuesta horrores. Por muy fuerte que intente ser, me dí cuenta de que no soy tan fuerte como creía; me dí cuenta que la distancia no es para mí, y que es más puta que todas esas cosas que se acercan a ti.