Puedo entender que estés dolido, puedo entender que el rencor y el resentimiento invadan tu cuerpo, puedo entender que estés enojado, puedo entender que no quieras verme ni hablarme, puedo entender que me tengas bronca, puedo entender que estés decepcionado, puedo entender muchas cosas, pero lo que no entiendo y no voy a entender es como hiciste para olvidarte de todo lo que pasamos juntos, todos los besos, los abrazos, los mimos, las caricias, las llamadas por celular a la noche, las noches juntos, las promesas que nos hicimos, las horas de jugar de como nenes de 5 años por toda la casa, las visitas con tu y mi familia, las salidas a comer o al cine, los "te amo", los "Pipu"/"Titu"; no entiendo como se te fue el amor tan rápido, como no te duele separarnos, sé que fue mi culpa el que te fueras, pero intenté arreglarlo, intenté que te dieras cuenta que lo nuestro valía la pena, que si nos amamos, todo tiene solución, pero no, vos te dejaste llevar por todo lo malo, por tu orgullo, ese orgullo hijo de puta que cada vez nos aleja más.
No sé que hago esperándote, tal vez, porque me queda una mínima esperanza de que vuelvas conmigo, que vuelvas a abrazarme y a pedirme que me quede con vos toda la vida, y que esta vez sea cierto; pero una parte de mí quiere arrancarte para siempre de mi vida, quiere olvidarse de todo el daño que vos también me hiciste y me haces, porque no fui, la única que se equivocó (y siempre me voy a equivocar porque soy una persona), vos trataste de herirme a propósito, vos queres verme mal, y lamentablemente lo logras, lograste destruirme con cada palabra que me decías (ahora ya no me hablas directamente), lograste que quedara sin vida por dentro, seca, sin sentimientos, y me parece que si vos alguna vez amaste a una persona por más daño que te hizo, no tenes derecho a hacerla sentir así, pero lo entiendo (o trato) de entenderte, de ponerme en tu lugar (aunque ya lo estuve). Doles todo el tiempo, cada segundo que pasa, cada paso que doy es una pérdida de tiempo para mí por el solo hecho de que no te tengo a mi lado. Y después de todo, no sirvió de nada arrepentirme de todo lo malo que te hice, no sirvió de nada proponerme a cambiar, si vos te fuiste igual.