Cada vez todo es más confuso, las dudas siempre vuelven a recaer, la confianza no ocupa ningún lugar, vuelven las idas y venidas que podrían llegar a ser un "hasta nunca", sensaciones que te la complican más de lo que ya estás, recuerdos que no van a volver y cada vez más confusión.. Me apuesto a perder, a ganar también, aún que se que no va a ser así. Y no, no me tiro abajo, ya sé que no se puede, más aún si tironeo de un hilo a punto de cortar. Porque sé que si ya todos pueden tenerte entonces ya no te quiero. Y podría seguir haciendo mi historia pero la ansiedad, la ira, la preocupación, la desconfianza me confunden más. (Y él riéndose, viéndo cuánto voy a aguantar)