Me gustaría que lo demás vuelva, volver a intentar, dejar atrás lo que nunca tendría que haber pasado y estar bien. Tengo ganas repentinas de vos, de tus abrazos que me reflejan el mejor cielo, el más cuidadoso y perfecto. Quiero sentir de nuevo la protección al recostarme en tus brazos, sentir los latidos de bienestar de tu pecho y armar reacciones incoherentes con tu espalda, erizarnos la piel y que lo demás fluya con el tiempo. Sin ninguna preocupación, ser nada más que dos locos tratando de sentirse bien, aprovechando lo que se va a olvidar y va a lastimar. Sin criterio ni misterios no te quiero seguir perdiendo ni quedándome con ganas de vos.