domingo, 27 de septiembre de 2015

Te doy todo lo que tengo para ofrecer, desde mi menor sensación a flor de piel, hasta mi última lágrima por la madrugada, consecuencia de aquél insomnio provocado por no tener alguien quién acomode mi desorden, por vos, (tu cuerpo mejor dicho) aún así me gustas más, porque me gusta desear, y sólo dicen que lo que se desea con ganas se obtiene. Prefiero esperar, volver a tocarte de nuevo sería todo un placer -soy consciente también que no podría pasar- pero déjenme fantasear un rato más, soy feliz así. Te espero todo lo que haya que esperar, pero tampoco juegues conmigo, delirar con los sentimientos, está demás. Me gusta pensar que sólo tengo que desearte para tenerte, pero.. ¿y si tanto deseo no cumple la tentación? ¿si no pasa nada de lo que quiero? ¿si cambio mi manera de pensar de vos? ¿si dejo de quererte? Y lo peor.. ¿si dejo de desearte?. El remolino que haces en mi cabeza cuándo no éstas. haciéndote desear..