Sólo llora, quien se ahoga en recuerdos; llorar es un defecto,
una debilidad, pero entonces… por qué lloro?
Con qué recuerdos me estoy ahogando? Siento que lloro por recuerdos, que
no recuerdo, como si hubiera un mundo que alguna vez, fue mi mundo. A veces
escucho una palabra, o veo una cara, y tengo una sensación rara, como si esa
cara o esa palabra, me llevaran a otro lugar, a otro tiempo; es como si en mi
alma, hubiera un gran muro, que entierra otro mundo, otra persona, otra
historia por descubrir, y eso me da miedo. Me da miedo, abrir esa compuerta, me
da miedo lo que pueda encontrar del otro lado del muro.
Los recuerdos no se pueden matar, ni tampoco
esconder, solo se pueden olvidar, pero como olvidarme de algo, que ni siquiera
recuerdo? Siento como si me hubiera
olvidado quien soy, realmente, como si viviera en una mentira, como si no fuera
quien creo que soy. Uno anda feliz por la vida, creyendo saber quién es, y de
pronto, una llave; una simple llave te abre una puerta a un lugar desconocido;
solo sabiendo quién fuiste, podes saber quién sos, es posible que uno haya sido
otro distinto sin recordarlo? Es posible
ser alguien distinto, que crees que sos? Los recuerdos son como las historias,
las escriben los que ganan, qué recuerdos ganaron en mi historia? Quién escribió
mi historia? Es muy importante saber quién sos.