sábado, 2 de noviembre de 2013

Por el ojo de la cerradura

Cuando te dicen que hay algo que no podes, lo único que queres, es ver eso que no podés; así tengas que perseguir, ocultarte y espiar, vos vas a ver eso, que queres ver. Es como ver por el ojo de una cerradura, como revisar un celular ajeno, NUNCA sabes con que te vas a encontrar; si espias, sos responsable de lo que ves. Nunca vas a saber lo que vas a encontrar espiando por el ojo de la cerradura. A todos nos gusta, urgar, chusmear, mirar, aunque a veces no estemos preparados para ver lo que hay por el ojo de la cerradura. Mirando por la cerradura, podemos llegar a robar verdades, verdades que pueden doler y mucho… el problema de espiar, no es lo que se vé, sino lo que no se ve
Mirar por el ojo de la cerradura, nos da una visión pintada de la realidad, muy estrecha. Todo lo que queda fuera, que el ojo de la cerradura no nos deja ver, es como si no existiera. Para ver por el ojo de una cerradura, tenes que cerrar un ojo, ver solo una parte de la escena. Es irresistible, siempre queremos ver , que hay del otro lado, pero… estamos preparados? Tras el ojo de la cerradura, viven varios secretos, secretos que significan una vida…