Voy hacerme un buen lavado cerebral para cambiarle de
rutina a mi vida; dicen que en este mundo nada se olvida a otro mundo nuevo voy
a comenzar. Olvidemos el dolor que hay en tus brazos que con ansias estrecharon
nuestros pechos y no me quejo, no, haber perdido aquel derecho porque más tarde
más grande era el fracaso. Olvidemos el pasado y vivamos el presente aunque yo
no te he olvidado hoy tampoco quiero verte-
